NOBODY EXPECTS THE SPANISH REVOLUTION!!!!!!!!!!!!!!

domingo, 9 de marzo de 2008

Nuevas ilusiones



¡¡Baila el chiki-chiki!!




Rodolfo Chiquilicuatre, descubierto por Andreu Buenafuente a raíz de la aparición de su inigualabre 'guitarra vibrador', será el próximo representante de este gran país que es España en el festival de festivales: EUROVISIÓN.
Acompañado de unas maravillosas bailarinas, un talento inabarcable y un ingente sentido del humor, Rodolfo regaló a todos los españolitos que se sentaron el sábado 8 de marzo ante el televisor para ver '¡Salvemos Eurovisión!' una actuación memorable que lo convirtió en el candidato de nuestro país al mencionado festival.



Basta ya de candidatos patéticos disfrazados de dignidad.




¡Viva Rodolfo Chiquiliquatre!




lunes, 4 de febrero de 2008

En honor a la verdad...

...he de decir que no cumplí mi palabra. No completa, pero en parte, vi la gala de los Goya.


Fue decepcionante. No porque dieran el premio a alguien que yo creyera que no lo mereciera -por desgracia este año ando bastante perdida-, sino porque comprendí que el retardo no era más que una argucia para hacer negocio. No es que yo no fuese consciente antes, pero me pareció tan descarado...


No quieren hacer una gala pesada y presionan a los galardonados para que sean lo más breves posible, sin dejarlos disfrutar de su pequeño momento de gloria (que sí, que los premios no son más que escaparate efímero que no suele llevar a nadie a ninguna parte; pero aún así, considero legítimo dejar algo más que un resquicio a la emoción); sin embargo, no les importa alargar el asunto mediante la bendita publicidad.


Y pasa lo que pasa: que don ALFREDO LANDA (así, con mayúsculas) pierde la elocuencia por la emoción y no le dan tiempo para recuperarse, y su señora tira de él agobiada por el dichoso tiempo, y no hay tiempo para dedicarle a este genio los minutos de aplauso que se merece.



En fin...


P.D.- Ah, por cierto... ¡¡¡VIVA EL CORTO!!!

lunes, 28 de enero de 2008

Y volvemos a las andadas

Que la Academia haya decidido volver a poner en manos de Corbacho las riendas de la gala de los Goya no parece reprochable. Entre otras cosas, porque el año pasado no vi la ceremonia y, por tanto, no puedo opinar a ese respecto. Pero el motivo por el que me negué a sentarme frente al televisor en 2007 sí que me parece reprochable, indignante incluso. Más aún cuando un año más tarde vuelve a repetirse.

¿En qué país se ha convertido España si la televisión pública "se ve obligada" a retransmitir una entrega de premios con 30 MINUTOS de retardo? ¿Tanto miedo tienen a los actores? Ya se sabe, esta gente de la farándula... ¿Qué piensan que pueden decir? ¿Qué les da tanto miedo?

En fin... Volveré a quedarme sin ver la gala.


domingo, 13 de enero de 2008

Adiós sin despedida



Me basta así

Si yo fuese Dios

y tuviese el secreto,

haría

un ser exacto a ti;

lo probaría

(a la manera de los panaderos

cuando prueban el pan, es decir:

con la boca),

y si ese sabor fuese

igual al tuyo, o sea

tu mismo olor, y tu manera

de sonreír,

y de guardar silencio,

y de estrechar mi mano estrictamente,

y de besarnos sin hacernos daño

-de esto sí estoy seguro: pongo

tanta atención cuando te beso-;

entonces,




si yo fuese Dios,

podría repetirte y repetirte,

siempre la misma y siempre diferente,

sin cansarme jamás del juego idéntico,

sin desdeñar tampoco la que fuiste

por la que ibas a ser dentro de nada;

ya no sé si me explico, pero quiero

aclarar si yo fuese

Dios, haría

lo posible por ser Ángel González

para quererte tal como te quiero,

para aguardar con calma

a que te crees tú misma cada día,

a que sorprendas todas las mañanas

la luz recién nacida con tu propia

luz, y corras

la cortina impalpable que separa

el sueño de la vida,

resucitándome con tu palabra,

Lázaro alegre,

yo, mojado todavía

de sombras y pereza,

sorprendido y absorto

en la contemplación de todo aquello

que, en unión de mí mismo,

recuperas y salvas, mueves, dejas

abandonado cuando -luego- callas...

(Escucho tu silencio.

Oigo

constelaciones: existes.

Creo en ti.

Eres.

Me basta.)


Ángel González

jueves, 6 de diciembre de 2007

Fue solamente un beso

Días de fiesta

6 de diciembre de 2007. "Fiesta nacional". Abro la ventana y me embarga una extraña sensación. Es como si el sol brillara más... Será que hoy los albañiles no están levantando polvo (y haciendo ruido), o que he dormido un poco más que de costumbre... o que hoy no tengo que ir a trabajar (lo cual no quiere decir que no trabaje, porque tengo mil cosas que hacer de la facultad).

Todo está tranquilo, sereno... demasiado quizá. Todo tiene un tinte melancólico, un matiz agridulce...

Por la tarde, acompaño a mi novio hasta la parada del autobús (el sí tiene que ir a trabajar). De vuelta, hay unos niños jugando a la pelota en la plaza que hay delante de mi piso. Doy una carrera para interrumpirles lo mismo posible, y al abrir la puerta del portal, sonrío.


miércoles, 5 de diciembre de 2007

El bramido ibérico

A riesgo de ser tildada de "facha" por ciertos sectores que se empeñan en asociar este país con una época no muy halagüeña de su historia, nunca me ha pesado considerarme española. Sin embargo, hay ciertos acontecimientos que hacen que uno se indigne y sienta vergüenza.

Eso fue lo que sentí el otro día al levantarme y ver como una panda de energúmenos increpaba a Pedro Zerolo en una concentración por la muerte del Guardia Civil a manos de ETA. ¿En qué país vivimos, señores? Que griten contra el gobierno todavía, e incluso contra Zerolo, por su condición de socialista. Pero que traten de insultarle (y digo traten, porque lo que para ellos es un insulto no tiene por qué serlo, a pesar de sus connotaciones peyorativas) llamándole "maricón"... para eso no tengo explicación.

Cuando vi aquellas imágenes, deseé ser avestruz para poder esconder mi cabeza en un agujero y no ver a aquellos señores dando la nota -y lanzando al viento toda su homofobia- en un momento tan delicado, en el que, en mi humilde opinión, lo que había que hacer es mantenerse unidos y, sobre todo, respetar el silencio por la nueva víctima de la banda terrorista.

¡Que ya está bien, señores!